Padres que inspiran para un mejor país

Las Olimpiadas Especiales Fides recopilan miles de historias en medio del  amor y la  alegría,  pero  en esta oportunidad Marlon Mendieta de Norte de Santander es el protagonista. Este chico aparte de ser deportista es un asombroso bailarín que con su  disciplina ha alcanzado el oro en las diferentes competencias nacionales; sin embargo, esto no podría ser posible sin el valeroso ejemplo de su padre Jairo Mendieta, un bogotano de nacimiento y santandereano de corazón que ha dedicado gran parte de su vida a su hijo, amigo y confidente que desde el día que lo vio,  según él  “me  comprometí a siempre apoyarlo,  con el objetivo de hacerlo feliz”.

En medio de alegrías su padre desde un inicio se encargó de ofrecerle la mejor educación tanto deportiva como tradicional, fue tanto su impacto que todos los días en su colegio consiguió la forma para estudiar de nuevo al lado de su “pequeño” como siempre le dice, que entre matemáticas, ciencias y teología empezó un largo camino no solo para que se mantuviera la calidad estudiantil sino para que reafirmara su autoestima con los compañeros que lo consideran un hermano.

Marlon, desde su llegada al  colegio, cambió la mentalidad de una institución educativa la cual nunca se vio enfrentada a la formación de un niño con síndrome de down, pero con la tenacidad de su familia hoy alcanza ya noveno  de secundaria.

Así Marlon empezó desde muy pequeño una educación deportiva, con  algunas complicaciones al momento de enfrentarse a un deporte tan disciplinado, pero con la habilidad de afrontar un desafío que hizo suyo a tal punto que  hoy es el campeón de muchas Olimpiadas Especiales Fides, convirtiéndose no solo en un ejemplo de superación sino en el orgullo de una nación en progreso que le apuesta a la inclusión haciendo posible estos espacios deportivos.

Finalmente, Marlon junto a su padre se han convertido en referente de su departamento  al cual le atribuyen tanta amor y energía para las competencias, poniendo en marcha miles de proyectos en pro de una comunidad que desarrolla a través de su población la responsabilidad de empoderar a jóvenes como Marlon para posicionarse en todos los ámbitos profesionales y deportivos de la vida; un talento Fides que se enorgullece de representar a Santander en estas Olimpiadas.