La distancia no separa el amor entre campeones

Atlántico y Boyacá, dos delegaciones que han sido testigos del mágico amor que vive en los corazones de Michela y Oscar.

El deporte ha sido la excusa para que estos deportistas cruzaran sus caminos, y mediante esta pasión afianzaran su amor. Óscar y Michela se conocieron en una competencia de natación en la Olimpiada Especial Fides del año 2007 y desde entonces no han dejado de asistir a éstas.

Hace ya varios años que Óscar dejó a un lado la natación para dedicarse a competir en la modalidad de Bolos, mientras Michela continúa cosechando victorias en el deporte acuático. Pero las competencias no han sido el único lugar en el cual se encuentran, puesto que cada 23 de noviembre Óscar toma el primer vuelo hacia Barranquilla con la ilusión de festejar un año más de vida de su amor. Todos los años sin falta Óscar es recibido entre bombos y platillos en la bien llamada “Arenosa” según cuenta la madre de Michela. Así mismo, durante el resto del año, tanto la familia de Michela como la de Óscar, planean reencuentros en Boyacá e igualmente en Atlántico.

Y en cuanto a la presente olimpiada Michela fue merecedora de la medalla de oro en la modalidad de natación categoría 25 M, mientras tanto Óscar se prepara para competir y demostrar sus aptitudes, contando siempre con la fuerza que le da su amada.