Dos corazones unidos por una pasión

“Él es feliz de participar en estos eventos porque lo motivan, y cuando compite logra superarse”

La Olimpiada Especial Fides - Compensar siempre es el epicentro de historias y personajes extraordinarios que provienen de diversos lugares y que dan claro ejemplo de superación y tenacidad. Este año, sin embargo, ha sido especialmente protagonista este factor; en todas las modalidades deportivas se encuentran historias de vida dignas de admiración.

En esta ocasión, Leonardo Holguín y su hijo Carlos Holguín, de la delegación de México se han robado la atención y vítores de los competidores y toda la audiencia. Esta dupla perfecta proveniente del estado de Aguas Calientes ha dedicado gran parte de su vida preparándose para ser los mejores en cada certamen de bolos al que se presentan.

A sus 24 años Carlos Holguín, nuestro campeón que inspira, aparte de ser el actual ganador de oro de la pasada Olimpiada, pues logró ser el mejor entre 220 deportistas, es el mejor deportista con discapacidad cognitiva en México. En las justas de este año viene a reclamar de nuevo su presea dorada en nuestro país.

Carlos tiene una forma peculiar de jugar, la cual en vez de darle impasses, es la técnica que le ha llevado a tener ventaja sobre sus competidores. Nuestro bolichista agarra la bola con las dos manos pero tiene la habilidad de lanzarla con el efecto tal que derrumba todos los pinos; así fue como conquistó olimpiadas de México en la categoría que requiere mayor experticia (Senior Master).

Leonardo, el papá del campeón de bolos, no solo desempeña el rol paternal, sino que asumió, desde hace mucho, otro papel igual de imprescindible, el de ser el entrenador personal de su hijo. Todos los sábados, desde hace doce años, lo lleva a entrenar; en un principio la incauta intención era cambiar de rutina,  pero Carlitos, como lo llama su papá, lo dejó en completo estupor cuando le mostró de lo que era y sería capaz. A partir de ese momento lo inspiró tanto que en la actualidad entrena a una asociación de 28 jóvenes con autismo.

Este campeón ha demostrado ser un joven brillante en lo que se propone, siendo independiente y competitivo en medio de su autismo, “Él es feliz de participar en estos eventos porque lo motivan, y cuando compite logra superarse”, Dice Leonardo. No obstante, las habilidades del extraordinario bolichista no paran ahí; el pasado mes de marzo, por su talento en la pintura, se llevó a cabo una galería de arte con las pinturas de él. “Sus obras, aunque minimalistas, imprimen los sentimientos mezclados con tonos fuertes y suaves”, dice el padre orgulloso.

A pesar de la incertidumbre que produce el futuro, “como padres hay que pasar  por varias etapas que debemos aceptar. Pero tenemos que pasar de la preocupación a la ocupación, mantener a los chicos siempre haciendo algo. La mayor preocupación de las personas que tenemos un hijo con discapacidad cognitiva es el futuro, cuando no estemos junto a ellos, por eso hay que prepararlos para que sean más independientes, que se preparen para afrontar esta vida de la mejor manera” dice Leonardo.